¿Cómo se entrelazan la tristeza persistente, la depresión y los trastornos emocionales en el tránsito de la ausencia?
El proceso de pérdida suele venir acompañado de una profunda tristeza persistente, estados de depresión y diversos trastornos emocionales que dificultan el afrontamiento cotidiano. Con frecuencia, el impacto del dolor desencadena cuadros agudos de ansiedad, niveles elevados de estrés y repentinos ataques de pánico ante la sensación de desamparo. Esta carga afectiva repercute directamente en el descanso, provocando insomnio crónico y un agotamiento que, en casos de sobreexigencia laboral previa, puede derivar en un severo burnout.
