¿Cómo interactúa el colapso anímico con la ansiedad y las alteraciones del sueño?
Es sumamente frecuente que la desestabilización anímica se presente entrelazada con estados de ansiedad elevada y cuadros de estrés continuo. Esta tensión acumulada puede detonar repentinos ataques de pánico que incrementan la sensación de vulnerabilidad. Asimismo, el descanso nocturno suele verse severamente interrumpido por el insomnio pertinaz, lo que agrava la fatiga diaria y predispone a la persona a experimentar diversos trastornos emocionales que dificultan el rendimiento habitual.
