¿De qué manera el temor a la desvinculación activa estados de angustia sostenida?
Quienes experimentan este patrón afectivo viven en un estado constante de alerta ante cualquier señal de rechazo o distancia. Esta hipervigilancia genera episodios severos de ansiedad, elevados niveles de estrés y, en momentos de alta tensión, verdaderos ataques de pánico ante la idea de la separación. La cronicidad de estas sensaciones intensas termina manifestándose en insomnio recurrente y en diversos trastornos emocionales que merman la capacidad de disfrute diario.
